SeIA aprende a qué se dedica tu empresa, detecta las licitaciones que encajan y convierte cada expediente en una decisión: qué se contrata, qué exige, qué riesgos tiene y cuánto trabajo cuesta.
Sin tramos, sin créditos y sin llamada comercial. Alta y facturación dentro de la plataforma.
Saltas de un portal a otro buscando oportunidades y siempre te queda la duda de si se te está escapando alguna.
Configuras CPV, palabras clave y alertas, pero sigues recibiendo licitaciones que no encajan contigo y descartando una tras otra.
Abres PCAP, PPT y anexos y acabas leyendo decenas de páginas solo para saber si cumples y merece la pena seguir.
Y cuando descubres que no era para ti, el tiempo y los recursos ya están invertidos.
Escribes en lenguaje natural la actividad de tu empresa. La IA propone palabras clave y categorías CPV, y tú completas tipo de contrato, estado, ubicación y presupuesto. Eso no es un filtro de búsqueda: es el perfil que SeIA usa para decidir qué licitaciones te interesan.
SeIA cruza tu perfil con la base de licitaciones y te muestra las que tienen sentido para tu empresa. Cada oportunidad llega con la información necesaria para saber si merece la pena abrir el expediente.
No hace falta entrar a mirar qué se ha publicado. SeIA revisa el día anterior y cada mañana te avisa de las licitaciones nuevas y de las modificadas que corresponden con tu perfil.
SeIA procesa la documentación técnica y administrativa del expediente y devuelve un resumen ejecutivo del conjunto: objeto, presupuesto, plazos, obligaciones, solvencia, garantías, seguros, penalidades, criterios y dudas pendientes. Con el enlace a la fuente y los documentos siempre a un clic.
Cada documento se analiza por separado con Claves IA y admite preguntas directas: criterios de adjudicación, solvencia exigida, penalidades, seguros, equipo mínimo, entregables o fechas. Respuesta y documento original, uno al lado del otro.
¿Cuánta competencia hay en tu mercado? ¿Quién consigue los contratos? ¿Con qué bajadas se adjudican? SeIA reúne información histórica de mercado, empresas y organismos para que prepares tu oferta con referencias, no solo con intuición.
Descubre dónde se concentra la contratación pública, cómo evoluciona y cuánta competencia hay. Filtra por periodo, CPV, tipo de contrato, procedimiento, territorio o importe para centrarte en el mercado que te interesa.
Localiza la actividad: licitaciones publicadas, importes, evolución y sectores o territorios con mayor volumen.
Mide la concurrencia: licitadores por contrato, adjudicaciones con un único licitador y licitaciones desiertas.
Compara las bajadas: consulta la baja media y cómo varía según el importe del contrato.
Saber quién ha ganado un contrato es solo el principio. Consulta la trayectoria de otras adjudicatarias para entender qué contratos consiguen, para quién trabajan y cómo se sitúan en el mercado que te interesa.
Investiga por nombre o NIF: accede al histórico de contratos de la empresa.
Descubre sus clientes y territorios: conoce con qué organismos trabaja y dónde opera.
Consulta su bajada habitual: incorpora sus referencias históricas de precio a tu análisis.
Antes de preparar tu propuesta, mira más allá del expediente actual. Estudia la actividad del organismo y sus adjudicaciones anteriores para conocer qué contrata, a quién adjudica y cómo se han resuelto sus procesos.
Qué publica: consulta su actividad y los contratos que saca a licitación.
A quién adjudica y con qué bajas: identifica adjudicatarios recurrentes y referencias de adjudicaciones anteriores.
Cuánto tarda en resolver: conoce los tiempos que muestra su histórico.
Consulta qué bajadas han resultado ganadoras en licitaciones comparables antes de plantear tu propuesta económica. Selecciona el CPV y el rango de importe, y afina por tipo de órgano y territorio para obtener una referencia del histórico disponible.
Acota la consulta: centra el análisis en contratos de características similares.
Consulta la horquilla histórica: conoce el rango de bajadas de las ofertas que resultaron adjudicatarias.
Prepara tu propuesta con contexto: contrasta esa referencia con tus costes, tu margen y las exigencias del pliego.
Entender antes cambia cómo preparas una oferta. SeIA ordena el expediente para que sepas qué se contrata, qué exige, cuánto vale, cómo se puntúa y qué debes aclarar antes de invertir tiempo y recursos.
SeIA ordena y prioriza el expediente para que decidas antes y con más criterio. No sustituye la revisión profesional: la fuente y los documentos originales siempre están accesibles para contrastar.
Muchas herramientas te ayudan a localizar oportunidades. SeIA reúne en un mismo recorrido la detección, el análisis del expediente y las respuestas que necesitas para decidir si merece la pena presentarte.
Y seguirás usándola: es la fuente. SeIA personaliza qué te interesa, centraliza el expediente, lo analiza y te ayuda a decidir. Informarse y decidir no son lo mismo.
Las alertas te dicen que existe algo. SeIA además lo analiza: qué exige, cómo se puntúa, qué riesgos tiene y qué te queda por resolver.
Puedes, si cargas los documentos, montas el contexto y aciertas con las preguntas. SeIA parte de la base de licitaciones y del perfil de tu empresa, con un flujo pensado para licitar.
Puede. Por eso el enlace a la fuente y los documentos originales están siempre a la vista: SeIA ayuda a priorizar y revisar, no sustituye la validación profesional.
No hace falta. Describes tu actividad y SeIA propone palabras clave y categorías. Después las ajustas tú, con control manual completo.
Compáralo con las horas que se van en buscar y leer, o con el coste de preparar una oferta que no encajaba. Una sola licitación bien elegida cambia la cuenta.
El alta y el pago se gestionan dentro de la plataforma. Empiezas describiendo tu actividad y en la siguiente pantalla ya tienes oportunidades personalizadas.
Alta y facturación dentro de la plataforma
El resto lo propone SeIA: palabras clave, categorías, oportunidades y el análisis del expediente. Tú decides dónde merece la pena presentarse.
